Cada vendedor ve solo su cartera. Vos ves todo el tablero.
Le das a cada vendedor un usuario propio del panel: entra con su email, ve únicamente los clientes que le asignaste y carga pedidos a nombre de ellos con sus precios, su descuento y su compra mínima. Nada de cuentas compartidas ni pedidos por WhatsApp.
Un permiso que recorta el sistema a su cartera.
En Configuración → Manager creás el usuario con su email y activás el switch Vendedor. Entra al mismo panel, pero es el único permiso que limita la visibilidad por cartera: ve sus clientes y los pedidos de esos clientes, y nada más.
- Un usuario por vendedor, con su email y su contraseña — se termina la cuenta del dueño compartida por todo el equipo.
- Solo el permiso Vendedor para un acceso puro: cualquier otro permiso suelto abre la sección completa, sin filtro de cartera.
- «Puede crear clientes», el switch que decide si da de alta cuentas nuevas o solo atiende las que le asignás.
- Listas de precios permitidas: elegís sobre cuáles puede trabajar. No puede cambiarse su propia lista, ni el rubro, ni el descuento, ni las notas internas.
- Transferir la cartera en un clic: si alguien se va o cambia de zona, pasás todos sus clientes a otro vendedor desde la misma ficha.
Asignás el cliente una vez y el resto lo hereda solo.
En la ficha del cliente, dentro de condiciones comerciales, elegís el vendedor. Desde ahí el pedido, el reporte y el aviso por email ya saben a quién le corresponde. Solo un manager puede asignar o cambiar: el vendedor no puede quedarse con clientes ajenos.
- Selector de vendedor en la ficha, al lado de la clasificación, el descuento personalizado y la compra mínima de ese cliente.
- Columna y filtro por vendedor en el listado de clientes: ves la cartera de cada uno de un vistazo.
- Filtro «sin vendedor»: te muestra los clientes huérfanos que hoy no está atendiendo nadie.
- Combinable con las clasificaciones por zona o rubro, para repartir carteras de forma ordenada.
- Aviso por email al vendedor cuando entra un pedido de uno de sus clientes, aunque el cliente lo haya hecho solo desde la tienda.
El pedido del mostrador entra al sistema, no a un cuaderno.
Desde Ventas → Crear pedido, el vendedor elige al cliente y arma el pedido con el catálogo real: los precios de la lista de ese cliente, su descuento y el stock del momento. Al guardar entra al mismo flujo que un pedido hecho en la tienda.
- Buscador y filtros del catálogo real: por categoría, color o código, con la foto y el precio que le corresponde a ese cliente.
- La compra mínima a la vista: el resumen muestra cuánto falta para alcanzarla, y vos decidís si el vendedor puede cerrar igual o no.
- Importar el pedido desde un archivo cuando el cliente ya mandó su lista armada.
- «Notificar al cliente por email» al crearlo, para que le llegue el detalle de lo que se cargó a su nombre.
- Cada pedido queda atribuido al vendedor del cliente, sin cargar nada aparte para el reporte.
El carrito que quedó a medias es la lista de llamados del día.
El vendedor ve qué clientes de su cartera dejaron un carrito abierto, con qué productos y de cuándo, y les manda por WhatsApp un link para terminarlo. El cliente lo abre y su carrito está ahí: no hay que volver a cargar nada.
- El carrito abierto, con su detalle: productos, cantidades, total y la fecha en que quedó parado.
- Link de continuación por WhatsApp: el cliente entra y sigue justo donde había dejado.
- Filtros por inactividad: quién dejó de comprar y hace cuánto, para priorizar a quién llamar primero.
- Y lo automático de fondo: Autoseller manda los recordatorios y las campañas mientras el vendedor se ocupa de las cuentas grandes.
Cuánto vendió cada uno, en el período que elijas, sin planillas.
Ventas → Ventas por vendedor: la lista del equipo con la cantidad de pedidos y el total vendido en el rango de fechas, más el total general al pie. Los pedidos se atribuyen por el vendedor del cliente, así que no hay nada que cargar a mano.
- Rango de fechas y buscador para comparar meses, campañas o temporadas.
- Cantidad de pedidos y total vendido por vendedor, con el total del equipo al cierre.
- Permiso propio para el reporte: se lo podés dar a un supervisor sin abrirle el resto del sistema — y los vendedores no se ven entre sí.
- Reportes automáticos por email: elegís el día y la hora y el resumen le llega solo a quien tenga que verlo.
- Sin comisiones que cargar a mano: la plataforma no calcula comisiones, pero el reporte es la base para liquidarlas como ya lo hacés.