Cada cliente paga y recibe como lo acordaste con él.
En mayorista no cambia solo el precio: cambian la forma de pago, las cuotas, el transporte y el recargo de cada uno. Todo eso vive en la ficha del cliente, y el checkout ya lo sabe cuando entra a comprar.
Transferencia, cheque, contra entrega o crédito a 30 días. Los que usás de verdad.
Una pasarela trae tarjeta y poco más. Acá cada forma de cobro que ya manejás es una opción del checkout, con su recargo o su descuento y con las instrucciones que el comprador necesita leer.
- Los creás vos: escribís el nombre y el método queda disponible. Transferencia, depósito, cheque, contra entrega, crédito a 30 días — el que tu operación necesite.
- Recargo o descuento por método: en monto fijo o en porcentaje, y se aplica solo cuando el comprador elige esa opción. Un −5% en transferencia empuja al medio que no te cobra comisión.
- Las instrucciones viajan con el pedido: CBU, alias, titular y plazo de acreditación quedan guardados en el pedido y salen en el email de confirmación, que es donde el comprador los vuelve a buscar.
- Se calcula sobre el total ya descontado: primero corre el descuento por volumen, después el recargo del método. El comprador ve el número final antes de confirmar, sin sorpresas.
Mercado Pago conectado, y el pedido sabe cuánto se cobró.
El comprador paga con tarjeta o con dinero en cuenta y el pago se acredita solo contra su pedido. No hay conciliación a mano ni planilla paralela para saber quién debe qué.
- Cuatro estados claros: acreditado, incompleto, excedente y resuelto. El listado de pedidos se filtra por cada uno, así que ver qué falta cobrar es cuestión de dos clics.
- Link de cobro: se genera un link de Mercado Pago para ese pedido y se le manda al comprador por email o por WhatsApp. Cuando paga, el pedido pasa a acreditado solo.
- Reembolso del excedente: si pagó de más, o si el pedido se editó a la baja después del cobro, la devolución sale desde el propio pedido y el comprador recibe el aviso por email.
- Si cobraste por fuera: el pedido se marca como resuelto y deja de figurar entre los pendientes. Transferencia, efectivo o cuenta corriente cierran igual de prolijo.
- Cuotas por cliente, no por tienda: el tope de cuotas y los medios excluidos se definen en la ficha de cada comprador. Un distribuidor grande no tiene por qué ver lo mismo que un cliente nuevo.
Los transportes con los que ya trabajás, no los que impone la plataforma.
Elegís de la lista curada de tu país o creás el tuyo con su nombre y su logo. Cada uno con su recargo y con las notas operativas que el comprador tiene que leer antes de elegirlo.
- Lista curada por país: los transportes habituales de tu mercado ya vienen cargados. El que falte se crea escribiendo el nombre en el mismo buscador.
- Recargo o descuento por transporte: monto fijo o porcentaje del pedido, igual que en las formas de pago.
- Notas operativas donde se leen: sucursales, horarios de despacho, contacto del transporte, cómo se coordina el retiro. Aparecen al elegir ese envío en el checkout.
- Retiro en depósito: un medio más, con cero de recargo y la dirección y el horario en las notas. Se puede habilitar cliente por cliente, para los que buscan por planta.
Una tarifa por zona, y envío gratis cuando el pedido lo justifica.
Capital, conurbano, interior, exterior, retiro. Cada zona es un envío con su propia tarifa y sus propias notas: el tarifario lo definís vos y el comprador elige la suya en el checkout, viendo el costo antes de confirmar.
- Zonas con nombre reconocible: el comprador identifica la suya de una y sabe qué incluye cada una por las notas — qué localidades cubre, qué transporte la hace, en cuántos días sale.
- Envío gratis por volumen: al cruzar un nivel de descuento por monto de compra, el envío de ese pedido queda en cero. Es el empujón que sube el ticket sin regalar precio.
- Cupón de envío gratis: para una campaña puntual o para recuperar un carrito abandonado, el cupón anula el costo del envío al aplicarlo.
- Se anula solo: cuando aplica cualquiera de los dos, el costo de la zona elegida pasa a cero sin que haya que tocar la configuración de esa zona.
El checkout ya sabe cómo paga y cómo recibe cada uno.
Es lo que separa una tienda mayorista de un ecommerce común: las condiciones no son de la tienda, son de cada cliente. Se cargan una vez en su ficha y se aplican solas en cada pedido que hace.
- Su forma de pago por defecto: el método que ese cliente usa siempre le llega preseleccionado, con su recargo o su descuento ya calculado.
- Su transporte por defecto: el mismo criterio para el envío. El que retira por depósito nunca vuelve a elegir un flete que no usa.
- Sus cuotas y sus exclusiones: tope de cuotas y medios habilitados por cliente, no un único criterio para toda la tienda.
- Junto al resto de su acuerdo: su lista de precios, su descuento, su compra mínima y su vendedor asignado. La ficha es el contrato comercial, escrito una vez.